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21 de OctubreTN en Oberá.

Marca registrada de Tuero en Oberá

Esteban Tuero (Citroën C4) ganó en la Clase 3 poniendo todo en el circuito misionero. Fue una carrera plagada de roces, toques y polémicas. La historia de este luchador.

Por Darío Coronel

Tuero vio primero la bandera de cuadros en Oberá.

Los últimos días de octubre y primeros de noviembre suelen ser especiales para Esteban Tuero. Hace casi 14 años corría su último Gran Premio de Fórmula Uno. Fue el 1 de noviembre de 1998, a bordo de su Minardi tras quedar afuera por un choque contra el Tyrrell del nipón Toranosuke Takagi. El 19 de octubre de 2008 obtuvo su título en la Clase 3, con el Ford Focus del FP Racing. Hoy volvió a destacarse gracias a su triunfo en la división mayor en Oberá, 10ª fecha de la temporada.

Esteban es uno de los mejores pilotos del país. Siempre que tuvo un medio mecánico acorde dio espectáculo. Luego de decidir por motivos personales no seguir en la Máxima, retornó al país y corrió en el TC 2000 dentro del equipo oficial Volkswagen.

En 2000 también festejó en Oberá a bordo de un Polo. “Esto es muy importante para mí. En realidad, me saqué un peso de encima. Porque ahora, al haber sólo una carrera por fecha, el valor de la victoria es más importante en función del campeonato. Mi preocupación era la largada y por suerte todo salió muy bien. Defendí mi puesto y a partir de allí administré los neumáticos”, le dijo a La Nación el 26 de junio de ese año.

Se sabe que siguió dando lucha en el Turismo Competición y hasta tuvo intentos fugaces en el TC con un Chevrolet. “Si no tengo un auto competitivo, no me sirve”, dijo tras su último paso por la popular categoría.

También volvió al TN, donde había corrido algunas carreras antes de su incursión internacional. En ese momento era un adolescente. Pero cuando retornó siendo adulto formó parte de la apuesta del W Racing, que fue el embrión del HAZ Racing Team, hoy PSG16. Con un Ford Focus, Tuerito peleó el título de 2006 cuando empató en puntos (198) con Hugo Lepphaille (Honda Civic), pero perdió el campeonato por tener una victoria menos.

Festejando su título en 2008, junto a Emanuel Moriatis y Carlitos Okulovich.


Nunca bajó los brazos y siguió intentando. Volvió a ser protagonista en 2007 y también estuvo en la disputa del campeonato. Otra vez se le negó y se tomó revancha al año siguiente. Fue cuando pedía gritos una posibilidad en un equipo oficial del TC 2000. No fue escuchado y le pedía presupuesto por una butaca. Una locura…

En 2009 dejó Ford y defendió el “1” con un Chevrolet Astra preparado por el equipo de Pablo Arana. Fue cuando peleó la corona contra Marcelo Bugliotti (Chevrolet Astra), nada menos. Fue en aquella recordada definición en Bahía Blanca, donde el motor le dijo basta y resignó sus posibilidades.

En 2010 y 2011 corrió en el Top Race, donde pocas veces se mostró competitivo. Este año volvió a la división mayor del TN. Fue de la mano de Ignacio Boero, que quiso tenerlo en su equipo. Nacho peleó el campeonato 2010 con su Citroën C4 y después de alejarse de las pistas le dio esta posibilidad a Esteban, que no lo defraudó y ganó una carrera espectacular en Paraná.

Celebrando en Oberá, con Fabián Pisandelli y Emanuel Moriatis.


La de este domingo no fue una carrera más para él. Es que el de Caballito dejó todo –y mucho más- para quedarse con el festejo. En la previa el análisis arrojaba que iba a ser una carrera durísima producto del desgaste de los neumáticos. Quien estuviese adelante y manejase mejor el tema de las gomas tenía grandes chances de prevalecer.

Tuerito partió sexto en la final misionera, tras ser segundo en la tercera serie. Fue avanzando de a poco hasta llegar a pelear la punta con el entonces líder, Pablo Piumetto (Ford Focus). Fue en una de las curvas cerradas donde el ex F.1 le puso el auto al cordobés y, con toque incluido, capturó la punta.

Detrás suyo Fabián Pisandelli (Chevrolet Cruze) y Emanuel Moriatis (Ford Focus) quisieron acercarse y superarlo, pero no hubo caso y lo escoltaron en el podio obereño. Con su tercer puesto, Moriatis recuperó la punta del campeonato. Tras 20 vueltas el porteño capitalizó su segunda victoria en la temporada. Un aliciente si se considera su intensión frustrada de pelear el campeonato.

“Fue una final de estrategia. Sabía que el desgaste de los autos iba a ser grande, entonces la idea fue esperarla. Me ayudó bastante el segundo Auto de Seguridad y pude realizar la maniobra de superación. Esta es la segunda victoria y fue fruto al trabajo del equipo. Al inicio de la temporada apuntábamos al campeonato, pero hemos tenido buenas y malas actuaciones, por lo que ahora el objetivo es pintar el número más bajo para la temporada 2013”, dijo el ganador.

Esteban Tuero no tiene chances por el campeonato. Pero debe quedarse tranquilo que siempre hizo todo por ser protagonista en cualquier categoría. De pocas palabras, pero de sobrada actitud en la pista, tanto el TN como el automovilismo argentino debe estar orgulloso de poner tener en actividad a este notable que no conoce lo que es escatimar –dentro de la ley- para plasmar un sobrepaso y brindarse por el espectáculo.

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