03 de DiciembreNuevo rey
"Ser campeón de TC significa que te choreás un pedacito de historia"
Mauro Giallombardo habló sobre su título. Afirma que sin el cambio de reglamento no sabe si hubiese podido ser campeón, que lo logró de forma heroica y que Guido Falaschi lo empujó para poder conseguirlo.
Pensar que hace más de dos años La Rana llegó a manifestar que no tenía todo el presupuesto cerrado para seguir en el TC Pista, temporada en la que finalmente terminó consagrándose para al año siguiente pegar el salto al TC, donde siguió corriendo con Ford.
Sobre la carrera de ayer, el piloto nacido en Bernal, pero que vive en Wilde reveló que “en la última vuelta de la final tuve un poco de presión ya que me preocupó tener a Guillermo Ortelli (Chevrolet) detrás”.
También admitió que no era favorito: “Si yo decía que iba a ser campeón antes de la carrera en La Plata, no me creía nadie. No me imaginaba lograr el título de TC. Es más, en todo caso, sabía que si salía campeón iba a ser de forma heroica”.
Destacó que “peleé con monstruos de mucha experiencia. Antes un piloto de 20 años no corría en TC como ocurre ahora. El campeonato en esta fecha se dio por circunstancias de carrera que se pueden llegar a presentar, como estar adelante todo el fin de semana”. Claro que tuvo la yapa de definir en “su” autódromo: “Si hubiese podido elegir el circuito para la última fecha, habría elegido el Roberto Mouras”.
Este año, hasta el cambio de reglamento que favoreció a la marca (N. de R.: 30 kilos menos y 100 cm3 más en el motor Ford una fecha antes del cierre de la etapa regular), si bien fue protagonista a Mauro le costó pelear por la victoria en la mayoría de ésas carreras. “Este año tardé mucho en ganar y hubiese querido lograrlo antes”, aclara que “sin el cambio de reglamento no sé si hubiese podido ser campeón” y resaltó que “disfruté mucho de este campeonato, cualquiera fuese su desenlace”.
Desde ya está conforme con que se defina el título en las últimas cinco fechas: “Me gusta este sistema de campeonato. Siempre que un piloto salga campeón con las reglas claras será el mejor campeón que pueda llegar a haber”.
Acerca de sus polémicas con Agustín Canapino (Chevrolet), sentenció que “yo no llevé la cámara a los comisarios deportivos en La Pampa…”
También se mostró orgulloso por “haberme formado en las categorías de la ACTC, donde hice todas las inferiores”. Lograr la corona en la popular categoría era su máxima ambición desde muy pequeño. “Siempre me gustó el TC. La primera vez que presencié una carrera fue en 1994. No pagué entrada y creo que fue en ruta. Con mi viejo fuimos con una Traffic roja”, recuerda.
Sobre la trascendencia de ser el mejor en la especialidad aseveró que “ser campeón de TC significa que te choreás un pedacito de historia. Ahora mi nombre va a estar al lado de tipos como los Gálvez, Fangio y Traverso, por ejemplo”. Entonces, con casi 23 años ¿Cuál es su máxima ambición deportiva de aquí en adelante?: “Ganar ocho títulos más”, respondió lo que significaría igualar a Juan Gálvez, el más campeón nada menos.
Este éxito sí lo pudo festejar como debía. “El año pasado gané la carrera más triste de mi vida. Mi primera victoria no la pude festejar por lo ocurrido con Guido, quien para mí, hubiese sido el campeón el año pasado. Él me empujó para salir campeón”, indicó recordando a El Príncipe.
Dejó en claro que, por lo pronto, sólo seguirá en TC el año próximo. “Hasta ahora es lo único que tengo confirmado. Si hay alguna posibilidad en el Súper TC 2000, lo vería. Tampoco lo considero una cuenta pendiente (N. de R.: corrió el año pasado en el equipo oficial Renault en el TC 2000)”.
Finalmente confesó que “no creo que esto cambie mi vida. Mi familia se encarga de bajarme a la tierra. Igual soy un tipo muy cauteloso y tengo mis miedos también, por eso siempre tomo todos los recaudos posibles”.


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