Carrera de alto vuelo
La competencia del TC en la Base Aérea de Morón en 1989. Otro regalo de Navidad de GP. ¡A disfrutarlo!
Largada y los TC levantan vuelo en la Base Aérea de Morón (foto: Revista CORSA).
Era un circuito de 6.000 metros, con 40 de ancho en sus largas rectas. Por eso asombra la espectacular largada con ¡50! autos yendo a fondo queriéndose superar. La cita fue el 19 de noviembre de aquél año, y se denominó I Vuelta Ciudad de Morón, penúltima fecha de la temporada.
La transmisión original es de ATC (hoy TV Pública) y la producción estaba a cargo de Campeones. Los relatos son de Jorge Luis Legnani y los comentarios del Profesor, Oscar Alberto Juárez.
Qué lindos que eran aquellos autos que se asemejaban mucho más a los de calle que los actuales, que son prácticamente prototipos. ¡Cuánto espectáculo en pista! Como no podía ser de otra manera, el semipermanente escenario estuvo repleto de público.
La pole y carrera fue para Oscar Aventín, que con su Ford lograba así su tercera victoria en la temporada y llegaba con chances a la definición del certamen en Tandil. El actual presidente de la ACTC fue gran animador ese año.
Vuelta al semipermanente sobre el Chevrolet de Carlos Vanrell (imágenes: Campeones).
El Puma largaba desde la posición de privilegio tras ganar la serie más rápida. Pero perdió la punta en el arranque ante el Chevrolet de Emilio Satriano. El Obispo luego tuvo una gran lucha con el Ford de Jhonny DeBenedictis, quien lo superó al estirar el frenaje al llegar a una de las chicanas. Impresiona verlo de costado al de Necochea, que luego por un toque con Satriano quedó relegado.
Esta pugna fue aprovechada por Aventin que había quedado tercero en la partida, pero fue recortando diferencias hasta ubicarse primero.
También hubo duras porfías por el segundo puesto entre el propio Emilio y otro referente del Chivo, Roberto Mouras, quien prevaleció. Más tarde el campeón 1990, asimismo, perdió el tercer lugar ante el Falcon de Oscar Castellano, que ese año logró el tricampeonato.
Tras 19 vueltas, el Puma vio primero la bandera de cuadros. En el podio, donde fue aclamado por muchos de sus vecinos, lo escoltaron Mouras y Castellano. ¡Qué nenes!
En fin, un TC de otra época… Amigos de Gran Premioweb, disfruten de este tercer regalo de Navidad: Una vuelta a la Base Aérea con el Chevrolet del recordado Carlos Vanrell y la espectacular final moronense.
La gran final en la Base Aérea de Morón. Espectacular (imágenes: Campeones).


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