Audi golpeó en el arranque
Marcel Fässler, Benoit Tréluyer y André Lotterer le dieron el triunfo en Silverstone, donde comenzó el Mundial de Endurance.
Esta vez la vencedora ha sido Audi, que ha alcanzado el escalón más alto del podio de la mano de la alineación que ganó la última edición de las 24 horas de Le Mans, constituida por Marcel Fässler, Benoit Tréluyer y un André Lotterer que, como en La Sarthe, ha vuelto a ser clave para romper la carrera y edificar una ventaja de más de medio minuto sobre el resto del pelotón tras tres horas de lucha fratricida con Porsche.
Pero la marca de los cuatro aros no ha podido relajarse hasta la bandera cuadriculada, y es que a falta de 20 minutos para el final, cuando Fässler había hecho su último pit stop y había visto como su ventaja sobre el Porsche de Neel Jani se reducía de los 70 a los 35 segundos, los comisarios del WEC han penalizado su prototipo con un discutidísimo Stop & Go por exceder los límites de la pista en la última curva del trazado. El suizo ha completado la sanción y ha regresado con 10 segundos de margen sobre su rival. Jani ha emprendido entonces una persecución por la victoria, pero finalmente se ha quedado a 4’6 segundos del triunfador.
Mark Webber partía desde la Pole Position y ha comandado la carrera con mano de hierro durante los primeros 80 minutos de la misma, hasta que la caja de cambios de su Porsche ha dicho basta. Durante ese periodo, el australiano ha sido inalcanzable para ninguno de sus rivales gracias también al trabajo de guardaespaldas de sus compañeros de equipo y también de una Toyota afincada en la tercera posición que se ha dedicado a mantener a raya con solvencia los dos prototipos de Audi pese a la superioridad de éstos. Webber ha abandonado cuando ya había completado su primera visita a boxes y entonces el liderato a pasado a manos del otro 919, que hasta entonces había rodado constante en la segunda posición de la general.
Lucha titánica entre Porsche y Audi
29 victorias en las 24 horas de Le Mans han protagonizado un duelo épico por las posiciones nobles entre el abandono de Webber y el ecuador de la carrera. Audi era más rápida en las curvas, Porsche contaba con 15-20 kilómetros/hora más de velocidad punta. Ambas marcas han intercambiado adelantamientos prácticamente en cada vuelta. Marcel Fässler ganaba posición en las curvas lentas del primer sector, pero Porsche ponía la directa y despegaba en las rectas de Wellington y el Hangar. Esta tendencia se ha roto con la ayuda de un LMP2 del equipo Extreme Speed, que ha bloqueado al 919 en un doblaje y ha permitido que el R18 cogiera la ventaja necesaria para salir de este bucle y exprimir por fin su verdadero ritmo de carrera.
La batalla germana entre Audi y Porsche en las 6 Horas de Silverstone.
Audi ha transmitido hoy todas las sensaciones que no inspiró en 2014, un año en el que su triunfo en Le Mans eclipsó un campeonato desastroso en el que la regularidad y fortaleza de Toyota desdibujaron por completo el prototipo alemán, que salvó la temporada con una victoria en Austin por cinco de la marca japonesa (Silverstone, Spa-Francorchamps, Fuji, Shanghái, Baréin). “Audi ha vuelto”, ha recordado Fässler vía radio nada más tomar la bandera cuadriculada. La marca alemana ha trabajado duro este invierno para reforzar como nunca su R18 e-Tron y es por eso que han ampliado su potencial híbrido en un 100% (de 2MJ a 4MJ) sin superar el peso mínimo establecido por reglamento (870 kilos). También han redefinido su aerodinámica, con diseños nuevos de alerón, nuevas tomas de refrigeración y estructuras de impacto e incluso unas atrevidas canalizaciones aerodinámicas justo debajo de los faros delanteros. Como el Dr. Wolfgang Ullrich ha recordado estos días, esta progresión es consecuencia directa de la competencia en pista que supone la presencia de Porsche y Toyota.
El problema de Porsche a día de hoy tiene un nombre: fiabilidad. Su potencial en vuelta rápida es endiablado, tanto que en la clasificación de ayer su tiempo le habría valido la séptima posición en la parrilla del Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1 del año pasado, por delante de coches como el Red Bull de Daniel Ricciardo o el Force India de Sergio Pérez. Hoy Mark Webber partía desde la Pole Position, pero ha tenido que abandonar tras 44 vueltas (81 minutos) por problemas en la caja de cambios. Pero su prototipo hermano, el dorsal 18, ha tirado de estrategia para desbancar a Toyota de la segunda posición a falta de media hora para la bandera cuadriculada y ha rivalizado con Audi por el liderato y la victoria. Las dos marcas alemanas se encuentran a un ritmo muy parecido, como muestran sus tandas en los Libres del viernes, donde sus vueltas promedio diferieron en apenas tres décimas de segundo.
Los actuales campeones del mundo son el gran tapado de estas 6 horas de Silverstone, solventadas con una tercera y cuarta posición. Los japoneses están contentos, pues el circuito inglés no se adapta a las características de su bólido y aun así han sido capaces de aguantar con dignidad las embestidas de Audi en el primer tercio de la carrera e incluso tomar la bandera cuadriculada a menos de 15 segundos de la victoria con la unidad de Anthony Davidson, Sébastien Buemii y Kazuki Nakajima. En los Libres del viernes estaban a dos segundos por vuelta de sus rivales, pero hoy han acreditado una constancia infalible que recuerda que en la Resistencia no siempre importa tener el coche más rápido, sino el más fiable. Sí han tenido problemas con su segunda unidad, la de Alexander Wurz, Stephane Sarrazin y Mike Conway, que ha perdido diez minutos en boxes por una pequeña rotura de chasis y otro problema menor. Pese a todo, este prototipo solo ha perdido una vuelta respecto a los líderes.


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