REGRESO Y VICTORIA ESTRATÉGICA
En su vuelta a la categoría, Courtney (Holden) ganó la segunda carrera en Surfers Paradise. Su coequiper Tander fue 3° y se quedó con la Copa de enduros.
Previo a la competencia, el Volvo de la pareja Scott McLaughlin y Alexandre Premat se había quedado con la pole position. Aunque luego, en carrera la historia sería distinta.
Al igual que ayer, el primer tramo de la competencia fue destinado en su totalidad para los co-pilotos y una vez que el semáforo se puso en verde, Steven Richards, relevo de Craig Lowndes en Holden, fue quien tomó rápidamente la punta de la carrera.
La segunda unidad de Volvo protagonizó el primer incidente temprano durante la vuelta 8 cuando hubo un contacto entre Chris Pither, co-piloto de David Wall, y el Ford de Ant Pedersen. Este incidente había motivado la primera salida del auto de seguridad, el cual se retiró cinco giros más tarde cuando se mostró la bandera verde.
La carrera transcurría sin grandes novedades, hasta que en el giro número 35 los pilotos suplentes cumplieron el mínimo estipulado de vueltas a bordo (34) e ingresaron masivamente a boxes para cederles el puesto de sus coches a los titulares.
Luego de la primera tanda de paradas, Tander logro escalar hasta el quinto lugar, en tanto que el líder del certamen Mark Winterbottom (Ford) caía hasta la décima posición.
Mientras tanto, Dean Fiore, co-piloto de Michael Caruso, era el único que se mantenía en pista con su Nissan Altima en una estrategia distinta. Aunque el piloto de la marca japonesa, que lideraba virtualmente la carrera, se detendría finalmente en la vuelta 51 devolviéndole el liderazgo al Holden del binomio Lowndes / Richards.
Momentos mas tarde, la presencia de restos sobre la pista obligaron al auto de seguridad a salir por segunda vez y con ello todos los pilotos marcharon casi en su totalidad a boxes para cumplir con la segunda tanda de paradas.
El tránsito masivo que originado en pits ocasionó un momento de zozobra. En primer orden, el Holden de Dale Wood, que estaba por detenerse en su sector, golpeó dos llantas de recambio que estaban listas y dispuestas sobre el pavimento. Los neumáticos pertenecían al Ford de Scott Pye, quien justo en ese momento se encontraba cumpliendo su detención. Luego, al salir, el piloto del óvalo no recibió el aviso del paso de coches y transitó unos metros a la par con el Nissan de Rick Kelly, hasta que debio ceder la posición para evitar un accidente. De todos modos luego fue penalizado con pase y siga.
Pese a las dos interrupciones del auto de seguridad, en ambos casos la mayoría de los pilotos acudían a boxes. Esto hacía que en su regreso a pista, las diferencias permanezcan amplias y por lo tanto la carrera en el callejero se desarrollara de forma lineal aumentando el consumo de combustible en un evento que era de larga duración.
Atento a esto, el equipo oficial Holden sacó su as bajo la manga y se anticipó a la tendencia que terminó siendo protagonista en la definición de la carrera: elegir el momento idóneo para detenerse y llegar a meta con la cantidad necesaria de carburante.
Fue por eso que James Courtney adelantó su tercera parada en la vuelta 57, dos giros antes de la reanudación. De esta forma, el piloto de Holden se aseguraba finalizar la carrera sin problemas olvidándose de toda ecuación respecto de sus rivales en pista. El calculo marchó sobre rieles, ya que el resto de los competidores se detuvo desde el giro 63. Así, el camino quedó libre para Courtney que se dedicó a superar al Nissan de Rick Kelly y a esperar a que las posiciones vuelvan a acomodarse.
Esto recién se produjo a menos de diez vueltas del final, cuando se detuvo Garth Tander, que lideraba la carrera hasta ese momento junto a otros pilotos que mantenían una ineficaz estrategia de extremo ahorro que casi no les permite llegar a la meta.
Tras esto y cuando faltaban solo cinco vueltas, James Courtney se ponía en primer lugar, seguido de Rick Kelly y Garth Tander. El trío de pilotos se mantuvo inalterable hasta la caída de la bandera a cuadros y ocupó finalmente estas respectivas posiciones en el podio.
El festejo fue sobresaliente para Courtney y sobraban los motivos. Volver y ganar luego de tres fechas de ausencia fue todo un regocijo para el piloto que no vencía desde el 1 de marzo en Adelaida. A su vez, su co-piloto Jack Perkins también desató la celebración ya que obtuvo su primera victoria en la categoría como parte de un binomio.
La algarabía se extendió también a todo el equipo oficial Holden debido a que el podio alcanzado por Tander, le permitió a su dupla, completada por Warren Luff, consagrarse campeones de la Copa Pirtek de Enduros. El trofeo premió así a la pareja con más puntos en los tres eventos “endurance” del año: Sandown, Bathurst y Gold Coast.
Quien se marchó de Surfers Paradise con pocos motivos para celebrar fue el líder del certamen Mark Winterbottom. El piloto del óvalo volvió a tener otra carrera complicada y terminó undécimo. Pese a que aún encabeza el campeonato con ventaja, su escolta Craig Lowndes sumó dos podios en el fin de semana y le descontó varios puntos.
La próxima fecha del V8 Supercars se desarrollará fuera de las fronteras australianas, ya que la categoría desembarcará en Nueva Zelanda para disputar la Auckland 500 en el trazado de Pukehoke Park Raceway del 6 al 8 de noviembre.
A continuación, el clasificador final de la segunda carrera en Surfers Paradise:
1. J.Courtney / J.Perkins (Holden) 2h 14:20.426
2. R.Kelly / D.Russell (Nissan) +1.993
3. G.Tander / W.Luff (Holden) +5.677
4. C.Lowndes / S.Richards (Holden) +11.259
5. S.van Gisbergen / J.Webb (Holden) +14.523
6. S.McLaughlin / A.Premat (Volvo) +15.142
7. J.Whincup / P.Dumbrell (Holden) +15.633
8. J.Moffat / T.Douglas (Nissan) +15.869
9. D.Reynolds / D.Canto (Ford) +18.676
10, M.Caruso / D.Fiore (Nissan) +21.439
Campeonato de pilotos:
Mark Winterbottom Ford 2599
Craig Lowndes Hodeln 2341
David Reynolds Ford 2281


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