DOS POR LA CORONA
Mark Winterbottom y Craig Lowndes llegan a la última fecha de Sydney para definir el título 2015. El piloto de Ford va por su primera conquista; el de Holden por la cuarta.
Winterbottom, de 34 años y procedente de Nueva Gales del Sur, dio sus primeros pasos en los kart y luego, en 2001, pasó a la Formula Ford de Victoria en la que fue subcampeón dos años consecutivos. Apoyado por Ford desde la época de los monoplazas, “Frosty” – como se lo apoda – ingresó al mundo de los V8 Supercars y en 2003 debutó en la división telonera Development Series (hoy conocida como Dunlop Series). Allí, se consagraría campeón en su primera temporada.
Tamaña carta de presentación le valió un rápido acceso a la división principal de los V8 Supercars y su posterior arribo al equipo Prodrive Racing Australia en 2006. Desde aquel entonces, Winterbottom finalizó cada campeonato entre los cinco mejores pilotos.
Pero como la lógica indica, nadie corre para terminar entre los más destacados, sino para ser campeón. Es por esto que el líder del certamen buscará este fin de semana ser el vigésimo tercer monarca de la categoría, para darle así el primer título a su equipo. Aunque las ambiciones de la marca también empujan fuerte, ya que desde 2010 (con James Courtney) que Ford no logra un campeonato. De alcanzarlo, sería el séptimo para la marca del óvalo en la era actual del V8 Supercars, nacida en 1997 sobre las bases del Campeonato Australiano de Turismo.
Para celebrar, Winterbottom tiene una ecuación muy sencilla por delante. Es que por más que Craig Lowndes gane las tres carreras, al piloto de Ford le basta con finalizar decimocuarto en las tres competencias del fin de semana. De ser así, la coronación se podría anticipar incluso para este mismo sábado. El líder del certamen sabe que también está ante una oportunidad única, ya que podría convertirse en el primer piloto que se consagre campeón en las dos divisionales del V8 Supercars.
Con una dilatada experiencia aparece el segundo contendiente al título. Craig Lowndes, de 41 años, es oriundo de Melbourne y desde 1994 comenzó a desandar su exitosa trayectoria en el Campeonato Australiano de Turismo y se lució con un segundo puesto en la Bathurst 1000 de aquella temporada. Rápidamente se metió en la leyenda de Mount Panorama. Dos años más tarde fue contratado por el Holden Racing Team y no solo se adjudicó la carrera australiana por excelencia, sino que además se alzó con su primer título en 1996.
Tras un paso esquivo por la Formula 3000 en 1997, Lowndes volvió un año después a tierras australianas y su regreso fue por demás contundente, con ocho victorias, entre 1998 y 1999, que le permitieron obtener dos nuevos títulos consecutivos. En ambos casos disputó la corona con el veterano piloto Russell Ingall.
Consagrado tricampeón, Lowndes mudó sus arcas a Ford en 2001. Pero su paso por la marca del óvalo resultó complicado en sus inicios. Recaló en los equipos Gibson y Ford Performance Racing sin muchos resultados, hasta que en 2005 fue contratado por su actual estructura: el Triple Eight. Con ella logró torcer el destino al terminar siempre entre las mejores posiciones del campeonato pese a que no obtuvo más títulos.
Durante este periodo Lowndes volvió a los primeros planos con tres victorias consecutivas en Bathurst (2006, 2007 y 2008), en binomio con la futura estrella Jamie Whincup, y siempre a bordo de un Ford, primero con un Falcon BA y luego un BF.
Luego, Lowndes se mantuvo en el mismo equipo, que desde 2010 comenzó a emplear los Holden Commodore. Sin embargo, el cambio de marca no detuvo al tricampeón que obtuvo su quinta victoria en Bathurst, junto a Mark Skaife, seguido de tres subcampeonatos consecutivos en las temporadas 2011, 2012 y 2013, que fueron dominadas por su compañero de equipo Jamie Whincup.
Tras un 2014 irregular, la actual temporada volvió a poner a Lowndes en carrera por el título gracias a su sexta victoria en Bathurst y un sólido rendimiento en las carreras de enduro. Así, el escolta del campeonato llega a la última fecha de Sydney para buscar su cuarta corona en un marco especial, ya que cumplirá 250 participaciones, record que lo pone a la altura de Russell Ingall.
El margen matemático de consagración es mucho más limitado para Craig Lowndes, quien estará obligado a salir a ganar las primeras dos carreras del sábado y esperar a que Mark Winterbottom termine muy retrasado o abandone. Una continuación de esta tendencia en la carrera del domingo podría entregarle la cuarta corona al piloto de Holden, que se aferra a sus acotadas esperanzas.
En lo que respecta al evento final del V8 Supercars, se compondrá de tres carreras. Las dos primeras serán de 125km (37 vueltas) para el día sábado y la última del año tendrá una extensión de 250km (74 vueltas) el día domingo. Todas las competenciias se llevaran a cabo empleando el compuesto duro de los neumáticos Dunlop.
El callejero del suburbio de Homebush, en Sydney, albergó la primera competencia de la categoría en 2009, con victoria para el Holden de Garth Tander, y en la última edición del año pasado, el vencedor fue Shane Van Gisbergen, también con un Commodore.
Si bien el circuito urbano de 3,42 km hace pensar que las clasificaciones son vitales, no es este el caso del trazado de Sydney, ya que de las trece competencias disputadas, solo cuatro terminaron en victoria para el hombre que partió desde la pole.
En resumidas cuentas, el evento de 500 km de extensión, contabilizando toda su actividad, supondrá un reto más que exigente para definir quien será el campeón 2015: Mark Winterbottom o Craig Lowndes.


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